Articulo de Ola Orzernov-Palchik y Nadine Gaab. Traducido por AGADIX

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Resumen
La dislexia del desarrollo es una falta de habilidad inexplicable para adquirir una lectura precisa o fluida que afecta aproximadamente al 5–17% de los niños. La dislexia se asocia con alteraciones estructurales y funcionales en varias regiones del cerebro que apoyan la lectura. Los estudios de neuroimagen en lactantes y niños en prelectura sugieren que estas alteraciones son anteriores a la instrucción de lectura y al fracaso de la lectura, lo que respalda la hipótesis de que la función variante en los genes de susceptibilidad a la dislexia conduce a la migración neural atípica y / o al crecimiento axonal durante el desarrollo temprano, probablemente en el útero, del cerebro . Sin embargo, la dislexia generalmente no se diagnostica hasta que un niño no aprende a leer como se esperaba (generalmente en segundo grado o más tarde). Hay evidencia emergente de que las medidas de neuroimagen, cuando se combinan con medidas clave de comportamiento, pueden mejorar la precisión de la identificación del riesgo de dislexia en la lectura previa de niños, pero su sensibilidad, especificidad y rentabilidad aún no están claras. La identificación temprana del riesgo de dislexia conlleva importantes implicaciones para la reeducación de la dislexia y la mejora de las consecuencias psicosociales comúnmente asociadas con el fracaso de la lectura.
Conclusiones
Los estudios de neuroimagen en niños antes de la lectura y lectores principiantes han proporcionado una amplia evidencia de la presencia de alteraciones cerebrales al inicio del desarrollo y antes de la instrucción formal de lectura. Estas alteraciones son similares a las observadas en niños mayores con diagnóstico de dislexia. Los estudios han demostrado alteraciones en la actividad neuronal en bebés y niños pequeños con un riesgo genético y conductual de dislexia en respuesta a estímulos prelingüísticos y lingüísticos, como la percepción de sílabas categóricas; cambios en la velocidad, duración y estructura de los sonidos del habla; procesamiento auditivo rápido; y procesamiento ortográfico y léxico. Los estudios de resonancia magnética estructural han demostrado atipicidades dentro de las redes de lectura dorsal y ventral y los estudios de resonancia magnética funcional han demostrado un procesamiento neuronal reducido de la información fonológica, auditiva rápida y ortográfica en estas redes. En todos los estudios, las diferencias neuronales en niños con historia familiar de dislexia previos a la lectura han sido predictivos de resultados posteriores en el lenguaje y la lectura. Es importante destacar que pocos estudios de resonancia magnética hasta la fecha compararon a los niños de lectura previa que luego desarrollaron dislexia con aquellos que desarrollaron habilidades de lectura típicas. Por lo tanto, se necesitan estudios de resonancia magnética longitudinales adicionales para establecer la utilidad de la resonancia magnética en la predicción de la dislexia. Además, debido a la influencia del entorno del lenguaje temprano en el desarrollo de las regiones que comprenden la red de lectura, la investigación de las alteraciones neuronales estructurales en la infancia puede ser de particular importancia.
Tomados en conjunto, estos estudios de investigación, aunque aún son limitados, sugieren que las alteraciones neuronales en la dislexia son anteriores al inicio de la lectura y reflejan la trayectoria diferencial de desarrollo de las redes cerebrales de lectura como resultado de la predisposición genética a la dislexia. Es importante destacar que estas alteraciones pueden servir como biomarcadores tempranos de riesgo de dislexia, pero su sensibilidad y especificidad aún no están claras. Identificar la neurobiología y los mecanismos subyacentes de la dislexia, así como establecer biomarcadores confiables para la dislexia, es importante para promover el diagnóstico temprano y confiable de la dislexia, lo que permite una intervención dirigida temprano en la escuela y antes del fracaso de lectura, lo que en última instancia podría resolver el problema ‘ paradoja de la dislexia. ‘La prevención de los efectos en espiral de la falta de lectura tiene implicaciones importantes para los niños y sus familias, así como para la sociedad en general. Los niños con dislexia tienen menos probabilidades de graduarse de la escuela secundaria y más probabilidades de terminar en el sistema de justicia juvenil. Incluso sin estas sombrías consecuencias, los impactos del fracaso de lectura en el bienestar psicológico de los niños y sus familias pueden ser enormes.
A pesar de todo esto, todavía estamos lejos de tener biomarcadores eficaces de dislexia. El número limitado de estudios, los tamaños de muestra pequeños, las diferencias en los criterios para definir la dislexia, la heterogeneidad de los síntomas informados para la dislexia y las diferencias entre las ortografías son todos factores que contribuyen a la alta variación en los hallazgos entre los estudios. Además, si bien las medidas neuronales mejoran la precisión general de predicción de las medidas conductuales, su contribución adicional es moderada y puede no justificar los altos costos y los problemas logísticos asociados con el uso de RNM funcional o incluso EEG con niños pequeños (todavía).
Sin embargo, estamos en el umbral de una comprensión más integral de la dislexia. La convergencia de décadas de investigación conductual y el advenimiento de las tecnologías de neuroimagen nos permiten caracterizar de manera integral los patrones conductuales, cognitivos y neuronales de la dislexia y el riesgo de dislexia. En particular, la caracterización de los patrones neurales y los mecanismos neurales subyacentes se hará más fina para que se puedan formar y probar hipótesis específicas sobre malformaciones corticales sutiles que involucran migración neural y crecimiento axonal, así como circuitos corticocorticales. A medida que los esfuerzos interdisciplinarios continúan dando frutos, nos estamos acercando a la meta exagerada de prevenir el fracaso de lectura para la mayoría de los niños, maximizando así su potencial intelectual y permitiéndoles descubrir la alegría de la lectura.
Os dejamos el enlace al articulo completo
https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26836227
